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Vaciado del circuito de ACS: cuándo y cómo hacerlo

Vaciar el circuito de agua caliente sanitaria (ACS) no es un gesto cotidiano, pero sí una operación útil en mantenimiento, en averías, antes de una ausencia prolongada o cuando hay que sustituir un termo. Hecha con método, evita quemaduras, golpes de aire y fugas en uniones al volver a llenar.
El ACS puede estar producido por un termo eléctrico, un calentador de gas, una caldera mixta o una bomba de calor con depósito. El procedimiento exacto varía, pero la lógica es común: cortar energía o combustión, aislar el aparato, aliviar presión, vaciar por el punto bajo y, al finalizar, llenar purgando aire antes de calentar de nuevo.
Si está dimensionando o ubicando un termo, combine esta guía con termo eléctrico: tamaño y ubicación. Si la cal es el motivo del vaciado, contrastar con cuándo tienen sentido los descalcificadores ayuda a no repetir el problema cada pocos meses.
Cuándo conviene vaciar
- Sustitución o reparación del termo o del depósito.
- Limpieza de lodos y cal acumulada en el fondo, según fabricante.
- Riesgo de heladas en una segunda residencia sin calefacción.
- Largas ausencias con instalaciones expuestas al frío.
- Intervenciones en la red de ACS que exigen circuito vacío.
Nunca vacíe un termo eléctrico sin cortar antes la alimentación eléctrica. Una resistencia que funciona en vacío se destruye en poco tiempo y puede ser peligrosa.
Preparación y seguridad
Deje enfriar el agua o mezcle con frío abriendo grifos hasta una temperatura manejable. Prepare cubos, manguera y un desagüe capaz de absorber el volumen del depósito. Proteja suelos. Avise a quienes viven en la casa: durante el vaciado no habrá ACS y, si cierra también la fría en algún tramo, puede haber más cortes.
- Cortar electricidad o gas del productor de ACS.
- Cerrar la entrada de agua fría al aparato.
- Abrir un grifo de agua caliente alto para entrada de aire.
- Conectar manguera a la válvula de vaciado y conducir a desagüe.
- Abrir la válvula de vaciado y esperar el vaciado completo.
Particularidades según el sistema
En termos eléctricos, el grupo de seguridad y la válvula inferior son los puntos clave; si la válvula está agarrotada por cal, no force hasta romper: deje esa parte a un profesional. En calderas mixtas sin depósito, “vaciar el ACS” puede significar más bien vaciar tramos y el intercambiador según el esquema; no confunda con el vaciado de la calefacción.
En depósitos de bomba de calor o sistemas con recirculación, pueden existir más válvulas y by-pass. Siga el manual y no invierta el orden de corte energético. El mantenimiento anual es un buen momento para comprobar que esas válvulas siguen operables.
Rellenado y puesta en marcha
Cierre la válvula de vaciado, abra la entrada de frío y deje salir aire por los grifos de ACS hasta que el chorro salga continuo. Solo entonces energice o encienda el aparato. Revise juntas y el grupo de seguridad en caliente. Un goteo nuevo tras el vaciado suele ser de un racor removid o de una junta reseca.
Si el objetivo era reducir cal, el vaciado ayuda a evacuar lodos, pero no sustituye un tratamiento serio cuando la dureza es extrema. Valore frecuencia real: vaciar en exceso sin necesidad también tiene costes de agua y de desgaste de válvulas.
Ausencias prolongadas y riesgo de heladas
En segundas residencias, vaciar el ACS —y a veces también la red de frío— forma parte de la hibernación de la vivienda. Combine el vaciado con el cierre de la general, la apertura de grifos para airear tramos y la protección de zonas expuestas. Un depósito medio lleno en un cuarto frío puede dar más problemas que un depósito vacío correctamente preparado.
Si prefiere no vaciar, mantenga una temperatura mínima en la vivienda y aísle tuberías vulnerables. La decisión depende del clima local y de la exposición real de la instalación. Lo importante es elegir una estrategia y documentarla para quien cuide la casa en su ausencia.
Cal, lodos y frecuencia razonable
Algunos fabricantes recomiendan revisiones periódicas del depósito y del ánodo; el vaciado puede formar parte de esa revisión cuando hay acumulación. No improvise frecuencias extremas: cada manipulación desgasta válvulas y juntas. Si la cal reaparece de inmediato, el problema de fondo es la dureza o la temperatura de consigna, no la falta de un vaciado mensual.
Tras vaciar por mantenimiento, aproveché para comprobar el grupo de seguridad, el estado de aislamientos y la accesibilidad real de la válvula. Si necesita desmontar medio armario para llegar, plantee una mejora de acceso: el próximo mantenimiento será más seguro y más probable que se haga.
Errores frecuentes
- Calentar con el depósito vacío.
- No abrir un punto alto y crear vacío que deforma o dificulta el vaciado.
- Olvidar el desagüe del grupo de seguridad al volver a servicio.
- Dejar la válvula de vaciado goteando por residuo de cal en el asiento.
Vaciar el ACS con calma es una operación de mantenimiento, no una emergencia. Prepare, corte energías, vacíe, llene y purgue. Hecho así, el circuito vuelve a servicio sin sorpresas y el aparato queda listo para seguir produciendo agua caliente con seguridad.
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